Reunir fondos para la salud de alguien es un acto de confianza. Así es como la honramos.
Ninguna campaña se publica sola. Cuando un paciente crea su caso, nuestro equipo lo revisa antes de que aparezca públicamente. Verificamos que sea real y que la información esté en orden.
El paciente decide qué mostrar: su foto, su nombre, su historia o sus exámenes son voluntarios. Lo que no autoriza, no se publica.
Cada campaña se divide en etapas concretas —exámenes, consultas, procedimientos, operación— con un monto para cada una. Así puedes ver exactamente hacia qué avanza tu aporte, y no solo un número grande sin explicación.
La información médica de los pacientes y los datos de quienes aportan se tratan con confidencialidad y conforme a la ley chilena de protección de datos. Los datos de contacto nunca se publican.
Si en algún momento un paciente quiere retirar su campaña, puede pedirlo y la retiramos.
Si quieres saber más sobre cómo se gestiona una campaña o cómo se resguardan los fondos, escríbenos. La confianza se sostiene con respuestas claras.